Nueva Identidad
El "techo de cristal" frena el desarrollo laboral de las mujeres
(CIMAC).- Durante
los años ochenta se le denominó el "techo de cristal" a la barrera
invisible que cubre el complejo armazón de estructuras y organizaciones
dominadas tradicionalmente por varones y que impide que las mujeres
accedan a puestos importantes.
En su artículo "Mujeres rompiendo el techo de
cristal: el caso de las universidades" de la maestra Olga Bustos
Romero, sostiene que hay barreras invisibles, más que una
discriminación y que ésas barreras ocultas no desaparecen por sí solas
o con el paso del tiempo.
Detalla que el término sugiere que en el trabajo de
las mujeres y los hombres, existen diferencias en cuanto al salario,
estatus o posición laboral.
Dicha desigualdad laboral esta presente en México a
pesar de que en el derecho a la igualdad en el artículo 4
Constitucional establece que no se hará distinción por motivo de sexo,
raza, edad, religión, doctrina política o condición social. Mujeres y
hombres so iguales ante la ley.
No obstante, las trabajadoras en igual cargo
laboral que los hombres reciben en promedio 12.4 por ciento de menos
salario, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Empleo
1997-2000, así como de organismos internacionales como el Fondo de las
Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM).
Sólo 14 por ciento de los cargos de gobierno en el
mundo están ocupados por mujeres (9.4 por ciento en ministerios legales
y 5 por ciento en ministerios de economía, política y cargos
ejecutivos), y sólo el 6 por ciento de las mujeres ocupa cargos
ejecutivos.
Datos de la Comisión Económica para América Latina
(CEPAL) revelan que las mujeres mexicanas ocupadas en las zonas
urbanas, con 13 o más años de instrucción, ganan 47 por ciento del
sueldo de un hombre con un igual nivel escolar.
La brecha salarial entre hombres y mujeres
comenzará a cerrarse cuando el empresario mexicano preste más atención
al talento que al género.
El techo de cristal es invisible, pero existe……