Se profundiza inestabilidad laboral y desempleo en España
La recesión sorprendió a las jóvenes en tiempos de crisis
Por Guadalupe Cruz Jaimes
(CIMAC).- La
recesión económica internacional afecta sobre todo a las mujeres
jóvenes españolas, quienes en su mayoría ocupan puestos "peor valorados
social y económicamente", de acuerdo con los artículos ¿Regreso a casa?
y "Se subastan becarias precarias".
Los escritos de la secretaría de la Juventud de la
Confederación Sindical de Comisiones Obreras (Ccoo), en España destacan
que la crisis económica profundiza la inestabilidad en el trabajo, y el
desempleo limita la independencia económica de las jóvenes, al grado de
que incluso quienes habían dejado el hogar, ya están de regreso.
Un ejemplo es que el 91.4 por ciento de las jóvenes
que laboran en la empresa Euskadi, en España, se ocupan en el sector
servicios, el cual se caracteriza por el mayor índice de temporalidad y
una brecha salarial de 16 por ciento.
Santi Martínez, secretario de Juventud de la Ccoo
de Euskadi, y Jone Robledo, representante de la Ccoo-Gazteak en el
Consejo de la Juventud de la Euskadi, señalan que frente al desempleo y
la precarización laboral, las y los jóvenes en este país, como en
muchos otros del mundo, obtienen una beca para ejercer su profesión en
alguna empresa.
En esta nación, 7 de cada 10 empleos perdidos en el
tercer trimestre de 2009, estaban ocupados por personas menores de 29
años de edad. Y la tasa de desocupación de quienes tienen entre 20 y 24
años era de 38 por ciento.
Ante este panorama, las empresas ofrecen a la
juventud un "dulce" disfrazado de empleo "que casi siempre deja un
sabor amargo": una beca para laborar en "grandes" empresas públicas y
privadas. En España, existen 200 mil jóvenes sin empleo que obtuvieron
una beca de este tipo.
El sabor amargo se debe a que las y los becarios
son tratados como cualquier otra trabajadora o trabajador, tienen
iguales o incluso mayores cargas de tareas, pero a diferencia del resto
del personal, carecen de contrato, salario remunerador y prestaciones
sociales, refieren los sindicalistas en el número 34 de la revista
"Trabajadora".
En consecuencia, la falta de oportunidades en el
mundo laboral, limita la posibilidad de que la juventud pueda
independizarse de su hogar materno. Esta situación está ligada a la
alta temporalidad, el desempleo, la subocupación, los bajos salarios y
la subcontratación, se instalaron de manera permanente en las
sociedades, desde antes de la crisis.
Dichas condiciones en el mercado de trabajo
imposibilitan que en tiempos de crisis, la juventud alcance la
estabilidad laboral suficiente para emanciparse, pues, la recesión "los
sorprendió sin haber abandonado la casa de sus padres".
Al tiempo, quienes habían logrado emanciparse
corren el riesgo de volver a sus hogares de manera masiva, debido a que
la crisis profundiza la inestabilidad en el empleo y la desocupación,
sostienen Ignacio Doreste y Javier Pueyo, integrantes de la Ccoo, en el
artículo ¿Regreso a casa?
A decir de los sindicalistas, la limitación
económica de las y los jóvenes para emanciparse, evidencia que "la
precariedad laboral se ha convertido en un eje estructural de la
realidad juvenil desde hace años y, de no buscar soluciones al problema
desde su raíz, corremos el riesgo de que se perpetúe", concluyen en el
texto, publicado en noviembre pasado.