Nueva Identidad
El significado de la paridad
Por Lisseth Castro
(CIMAC).- La
persistente exclusión de las mujeres en el ámbito de la política,
aceleró la implementación del término paridad, que significa el acceso
equitativo de mujeres y hombres a los cargos de representación popular.
El concepto surgió acompañado de estrategias
encaminadas a generar las condiciones para lograr una mayor
participación de las mujeres en todos los espacios sociales, tanto
públicos, como privados.
Una de las estrategias para lograr la paridad, son
las llamadas cuotas de género, que buscan incrementar y estabilizar la
presencia de mujeres en los cargos públicos representativos, sin
embargo, su incorporación en el ámbito legislativo hasta ahora no es
suficiente para lograr la cuota mínima de 40 y 60 por ciento,
establecida en la Ley de Cuotas reglamentada por el Código Federal de
Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe).
A nivel internacional, el debate sobre las cuotas
de género, fue impulsado y promovido a partir de la cuarta conferencia
mundial sobre la mujer, realizada en Beijing durante 1995.
Los compromisos asumidos en Beijing legitimaron la
idea de las cuotas electorales como una medida para lograr el pleno
goce de los derechos de las mujeres.
Cabe destacar que, uno de los beneficios a favor de
la paridad política entre mujeres y hombres es la condición necesaria
para una democracia legítima, además de favorecer cambios en la
autoridad para permitir una mayor atención a los problemas que afectan
a las mujeres.
A pesar de que la paridad es un término
implementado por las mujeres, en respuesta a ello Laura Albornoz, ex
ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), considera que la
paridad no es sólo un asunto de género, sino una necesidad de la
democracia, lo cual significa un fortalecimiento en las políticas de
igualdad que se trabajan a nivel mundial.
Con ello, se determina que la paridad de la
política entre mujeres y hombres, es el resultado de un desarrollo de
larga duración, que exige que se represente el carácter mixto y por
tanto, extender el poder a ambos géneros, lo cual representaría, el
verdadero universalismo, explica la filósofa feminista Françoise
Collin.
Ante la ausencia de una verdadera cultura
paritaria en política para las mujeres, Francoise Collin propone
utilizar las conquistas del feminismo para la promoción y la calidad
del comportamiento político de ellas, así como difundir los análisis
políticos que promuevan la igualdad de género.