REPORTAJE
Muerte clandestina
Por Anayeli García Martínez
(CIMAC).-
Mientras el Estado mexicano siga sin garantizar a las mujeres el pleno
ejercicio de su salud sexual y reproductiva, continuarán los embarazos
no deseados, y la práctica del aborto clandestino.
La penalización del aborto y la falta de acceso a
los anticonceptivos provocan una mayor incidencia de los procesos
clandestinos. La propia Secretaria de Salud Federal reconoció en 2008
que sólo cubría el 39.4 por ciento de la demanda de anticoncepción para
las mujeres "unidas y en edad reproductiva".
La consecuencia es que en pleno siglo XXI, las
mujeres sigan recurriendo a un sinnúmero de métodos peligrosos para
abortar, realizados en condiciones inseguras, tanto por personal no
calificado, o por ellas mismas, con lo que se exponen a graves secuelas
e incluso a la muerte.
Las prácticas van desde ingerir diversas infusiones
preparadas con brebajes, o acudir a medidas desesperadas como
ejercicios violentos, caídas repentinas, golpes; o bien, la
introducción en el útero de elementos punzo cortantes, como lo ha
documentado el Instituto Alan Guttmacher, especialista en salud y
derechos reproductivos
La organización Ipas y el Grupo de Información en
Reproducción Elegida (GIRE), especialistas en salud reproductiva, han
demostrado que las mujeres pobres tienen menor acceso a la información
sobre sexualidad y métodos anticonceptivos y son las que ante un
embarazo no deseado, recurren a la práctica del aborto clandestino.
Aunque medir la incidencia del aborto es difícil
debido a su clandestinidad, el Instituto Alan Guttmacher evidenció que
hasta 2006, en México las complicaciones de un aborto mal practicado
son la quinta causa de mortalidad materna.
SILENCIO SOCIAL Y VOZ DE LAS MUJERES
Si bien en los 32 estados del país, se permite el
aborto bajo ciertas causales como violación, malformaciones del
producto y graves daños a la salud de la mujer, en la práctica continúa
siendo igual de complicado acceder a él. Situación que se agudiza en
las 17 entidades del país que entre 2008 y 2009 penalizaron el aborto.
El informe "Víctimas por partida doble.
Obstrucciones al aborto por violación en México" de 2006, elaborado por
Human Rights Watch sostiene que cuando las víctimas de violación buscan
un aborto legal, a menudo se enfrentan a la humillación, degradación y
padecimiento físico, lo que constituye una segunda violación perpetrada
por el sistema de justicia y el de salud.
Lo anterior queda evidenciado en el siguiente
testimonio de una joven que a los 16 años fue violada durante más de un
año por su padre, pese a ello no pudo realizarse un aborto legal cuando
los agentes del Ministerio Público, contrario a la ley, decidieron
acusar al agresor por incesto y no por violación.
"Después mi papá me llevó a una casa de huéspedes.
…Y ahí me dijo que me quitara toda mi ropa…y mi papá se quito toda su
ropa…Y mi papá me empezó a acariciar en las piernas y todo el cuerpo…Yo
lloré y le dije a mi papá que me dolía mucho"
"Y respecto a mi embarazo, quiero manifestar que yo
estoy segura que el hijo que espero es de mi papá…porque yo nunca tuve
relaciones con alguien más… Y quiero manifestar que yo no quiero tener
el hijo que estoy esperando, porque no lo voy a querer porque siendo de
mi papá no lo voy a querer, y además no sé como venga, o venga mal, y
tampoco lo quiero porque yo no quería quedar embarazada".
Debido a la dificultad de contar con estadísticas
confiables, la mayor parte de la información sobre el alcance y
naturaleza del aborto clandestino en el país se basa en testimonios
orales.
LA LEGALIZACION SIGNIFICA SALVAR LA VIDA
En el caso del Distrito Federal, desde 2007, año en
que se despenalizó el aborto hasta las 12 semanas de gestación, se sabe
quiénes son las mujeres que deciden interrumpir un embarazo.
A 2009, 50 mil 936 mujeres pidieron información
sobre la interrupción legal del embarazo; de ellas, 36 mil 389
solicitaron el procedimiento y de éstas únicamente 29 mil 212 lo
realizaron.
En general muchas de ellas son de bajos ingresos,
trabajos inestables, desempleadas, estudiantes y amas de casa, en un 80
por ciento católicas, que no pueden permitirse tener y criar un hijo
sin condiciones de vida segura.
"La legalización del aborto significa salvar la
vida de las mujeres que, en otro contexto, se someten a abortos
clandestinos", fue uno de los argumentos planteados por las
organizaciones civiles en la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
cuando se libró la batalla legal para defender la Constitucionalidad
del procedimiento en el Distrito Federal.
Actualmente, y frente a la ofensiva para violentar
el derecho de las mujeres a ejercer una maternidad libre y voluntaria
con la penalización del aborto en 17 entidades del país, diversas
organizaciones feministas firmaron el 5 de diciembre de 2009 el "Pacto
por la vida, la libertad y los derechos de las mujeres".
Desde entonces, el primer jueves de cada mes, las
mujeres han realizado un mitin en sus respectivos estados. En el caso
del Distrito Federal se han manifestado en el Hemiciclo a Juárez y el
próximo 4 de febrero llevarán sus demandas a las puertas de la Cámara
de Diputados.