En marcha, nueva condena de la CoIDH para Estado mexicano
Por Anayeli García Martínez
(CIMAC).- La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH)
sentenciará en diciembre próximo al Estado mexicano sobre el caso de
Inés Fernández Ortega, indígena tlapaneca violada en 2002 por elementos
del ejército mexicano.
La audiencia más reciente de la instancia
internacional, se realizó el 15 de abril de 2010 en el Palacio de
Justicia en Lima, Perú, y en ella, tres reconocidas peritas coincidieron
en que a 8 años de la violación sexual sufrida por Inés, persisten los
"graves daños" físicos y psicológicos.
En las instalaciones del tribunal internacional,
estuvieron los representantes del Estado mexicano y la defensa de Inés
Fernández. Aunque ella no pudo asistir a la audiencia por su avanzado
embarazo, envió un saludo grabado en video en su idioma nativo Me’pha, y
pidió justicia para ella y su pueblo.
De nueva cuenta quedó expuesto el estrés
postraumático que vive Inés y el miedo permanente de ella y el de sus
hijos, así como los efectos que esto tiene en sus vidas.
Esta situación aunada a la presencia de militares en
Guerrero, sobre todo en comunidades indígenas, ha sido siempre una
amenaza, particularmente para las mujeres, quienes constantemente son
acosadas por los soldados, lo cual culmina casi siempre en violaciones
tanto sexuales como a sus Derechos Humanos (DH).
Violaciones, que su gran mayoría quedan en la
impunidad, como lo señala Martha Sánchez Néstor, coordinadora general de
la Asamblea Nacional Indígena Plural de Guerrero. De acuerdo con
Sánchez Néstor, México carece de políticas públicas que atiendan los
problemas milenarios de los pueblos indígenas, y por el contrario, en
medio de la militarización, las mujeres indígenas son violadas y
asesinadas.
Por ello sostiene que "no se puede hablar de que en
México se respetan los DH de las personas indígenas". En tanto el 27 de
este mes la CoIDH tendrá otra audiencia en donde se tratará el caso de
Valentina Rosendo Cantú, también indígena tlapaneca que en 2002 fue
violada por militares.
En el caso de Valentina, al igual que en el de Inés,
los defensores piden que el Estado mexicano se responsabilice por la
violación y tortura cometida por militares. Además de la falta de una
debida diligencia en la investigación y sanción de los responsables de
la violación sexual de Valentina y, también, por la falta de reparación
adecuada.