Limita desarrollo de mujeres contaminación, pobreza y falta de
acceso al agua
Por Anayeli García Martínez
(CIMAC).- Con el objetivo de comentar y exponer sus
problemáticas en torno al agua, mujeres originarias del Distrito
Federal, Estado de México y Morelos, junto con organizaciones con
trabajo en medio ambiente, se reunieron en la "Tribuna abierta sobre
género y agua, Puentes sobre aguas turbulentas", el día de ayer.
En la reunión, auspiciada por la Red de Género y
Medio Ambiente (RGEMA), organización que grupa a más de 30
investigadoras, consultoras y consultores independientes, organizaciones
sociales, no gubernamentales y colectivos de diferentes estados, se
concluyó que la actual gestión del agua no es la más correcta y por el
contario afecta más a las mujeres.
Entre los principales problemas sobre género y agua
se constató que la contaminación, la falta de acceso al vital líquido, y
la construcción de presas, son los más agudos. Testimonios de algunas
mujeres señalaron que para obtener agua "limpia" en sus casas, primero
tienen que poner cerca de cinco filtros en las llaves.
De acuerdo con Brenda Rodríguez de la RGEMA, la
finalidad de que organizaciones con trabajo en medio ambiente, analicen
estas problemáticas desde la perspectiva de género es para observar cómo
los impactos sociales, económicos y culturales son diferentes para
mujeres y hombres.
Asimismo se pueden plantar estrategias y mecanismos
que contrarresten estos efectos negativos, puntualizó.
Esto porque ser mujer implica distintas condiciones
en el trabajo, el hogar y en las actividades productivas, sin embargo
son ellas quienes responden de manera activa ante problemas de escasez
de líquido, desastres naturales o efectos del cambio climático.
GÉNERO, AGUA Y POBREZA
Las mujeres a menudo se ven afectadas por las
privaciones de la pobreza en mayor grado que los hombres, ya que no son
tratadas de forma equitativa, además son ellas quienes se encargan de la
recolección de agua, el cuidado de las y los niños, y en algunos casos
de la producción agrícola.
Especialistas en el tema afirman que debido a que el
agua es esencial para el ser humano y para todas las formas de vida, y
que la contaminación, la falta de acceso al líquido y la pobreza limitan
el desarrollo de mujeres y hombres, se debería considerar este tema
como esencial para el desarrollo sostenible.
El agua es un derecho, sin embargo, actualmente
existen proyectos que lo limitan. Como ejemplo está la construcción de
la presa hidroeléctrica, La Parota, en Guerrero, en el Pacífico
mexicano, un proyecto promovido por la Comisión Federal de Electricidad
(CFE).
La CFE entró la zona hace 7 años, sin permiso de
ejidatarios y comuneros, para trabajar en el Río Papagayo. Después de la
lucha y protesta de las y los campesinos, se canceló el proyecto, pero
hoy nuevamente se reabrió.
En tanto, en Jalisco se encuentra pendiente la
construcción de la presa El Zapotillo, promovida por el Consejo Nacional
del Agua (Conagua) para abastecer de agua potable a las ciudades de
León y Guadalajara. Cabe mencionar que ante estos proyectos diversas
organizaciones de la sociedad se han opuesto.
A decir de Brenda Rodríguez, la construcción de
presas no es la solución porque se abastece a las grandes ciudades por
tiempos limitados, mientras que se corta el cause natural del agua y en
consecuencia se agravan los impactos sociales, ambientales, culturales y
se afecta la autonomía de las comunidades cercanas.