Prácticas erróneas para corregir conductas de menores de edad
Por Sofía Noriega
(CIMAC).- Aunque la costumbre de dar nalgadas, pellizcos,
cachetadas o insultos, son considerados castigos para corregir la
conducta de los menores de edad, académicos expertos consideran que
estas prácticas podrían ser el punto de partida para conductas
antisociales o violentas por parte de las y los niños.
El investigador Jesús Acevedo, de la facultad de
Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Coahuila (UADEC), sostiene
que aunque para la mayoría de los padres de familia un castigo, no es lo
mismo que maltrato, en ambos casos, los menores de edad son objeto de
sanciones que van desde un grito hasta los golpes.
El estudio "El castigo infantil en México: las
prácticas ocultas", publica la investigación del catedrático en
Aguascalientes durante 2008 que comprendió entrevistas a 600 familias de
9 colonias, y en la segunda parte se destaca el estudio que llevó a
cabo en la ciudad de Saltillo, en 2009.
En Saltillo, donde fueron entrevistadas 650 familias
de 11 colonias, se advierte que para el 99 por ciento de los padres de
familia no es lo mismo maltrato que castigo, aunque los estudios del
maltrato infantil desde la década de los 70 han evidenciado, entre otros
hallazgos, que existe una confusión social entre maltrato y castigo
ejercido en las niñas y niños.
Las familias entrevistadas tanto de Saltillo como de
Aguascalientes, están en esta misma creencia, es decir, consideran que
el maltrato tiene el propósito de dañar y el castigo de educar.
Jesús Acevedo, señaló que los castigos aplicados a
los menores de edad por los padres o tutores son muy parecidos en ambas
ciudades. En el caso de los hombres adultos y niños entrevistados, las
cinco prácticas de castigo físico más utilizadas fueron: nalgadas,
cachetadas, coscorrones, pellizcos y zarandeos. Las mujeres acostumbran a
utilizar más las nalgadas, pellizcos, tirones de pelo y orejas, y en
cuarto lugar las cachetadas y coscorrones y finalmente los zarandeos.
"Los hallazgos en las dos ciudades son muy
parecidos, lo que queremos es establecer las similitudes y diferencias
en diferentes puntos del país."
En el caso particular de México, estudios previos
arrojaron que el maltrato correctivo o moderado no es visto como una
práctica negativa, incluso "aquellas madres que no llegaban al nivel más
alto de castigo, sí manifestaban su derecho y su voluntad de corregir a
sus hijos utilizando castigos moderados".
El investigador afirma, "hace 30 años castigar a los
niños a latigazos o con cualquier objeto, o porque no hacían su tarea o
porque cometían errores dentro del hogar, era tan común que no
provocaba siquiera algún tipo de remordimiento.
"En algunos países europeos se ha reconocido que
esas prácticas deben ser prohibidas, en 1979 Suecia se convirtió en el
primer país en imponer sanciones a quienes aplicaran castigos a los
menores de edad", abundó el investigador.
Las cifras oficiales recolectadas por Acevedo de
1995 al 2002, hablan de un total de 118 mil 458 denuncias recibidas, de
las cuales se comprobó el maltrato en 70 mil 743 casos de niñas y niños
de 0 a 14 años de edad.
El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia
a nivel nacional recibirá en los próximos años un promedio de 29 mil
denuncias anuales al respecto del maltrato infantil, dijo el
catedrático.
Organismos internacionales han pronunciado que el
maltrato infantil representa toda una problemática social,
manifestándose como una enfermedad social internacional, presente en
todos los sectores y clases sociales.