Indiferencia del Estado mexicano para acabar con trabajo infantil
Por Sofía Noriega, corresponsal
(CIMAC).- Del millón de niñas y niños que trabajan como
jornaleros agrícolas en el país, solo 6 mil 500 serán atendidos por el
programa "Alto al trabajo infantil en la agricultura", operado por el
gobierno federal, lo cual además de insuficiente, expone la indiferencia
del Estado mexicano, para terminar con esta situación irregular.
Durante el cuarto foro regional "La Violencia contra
las Niñas y los Niños..¡Un Problema Nacional!, realizado en esta
ciudad, Marisela Medina Tapia, integrante de la Comisión de Atención a
Grupos Vulnerables, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH),
añadió que los programas educativos de la Secretaría de Desarrollo
Social (Sedesol) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), sólo
atienden al 5 por ciento de las y los niños jornaleros en el país.
A su vez, Victoria Adato Green, coordinadora de los
Derechos de la Niñez y de la Infancia de la CNDH, cuestionó la labor de
supervisión que hace la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS)
y señaló que es su función hacer valer los derechos de las niñas y
niños mexicanos que se someten a jornadas extenuantes en el campo, y no
tienen acceso a la educación, ni a los servicios de salud.
Pese a que México suscribió y ratificó el convenio
182 de la Organización Internacional del Trabajo, en relación a las
peores formas de trabajo infantil, no se ha dado cumplimiento cabal a lo
estipulado en este documento.
El gobierno mexicano, es el único en América Latina
que no ha ratificado el convenio 138 de la OIT donde se establece que la
edad mínima permitida para empezar a trabajar es a los 15 años y que
actualmente, las autoridades laborales otorgan la autorización a partir
de los 14 años.
La STPS sólo tiene 341 inspectores para supervisar
30 mil centros de trabajo en materia federal, mientras que las sanciones
estipuladas por violaciones a la legislación laboral son mínimas, sin
menoscabar que violan las garantías de los menores, porque al patrón se
le avisa cuando lo van a ir a inspeccionar, lo que permite a los padres y
empresarios invisibilizar a los menores de edad .
Las cifras del 2007 de las supervisiones realizadas
por la dependencia dan a conocer que se encontraron 12 menores
trabajadores, mientras que los permisos otorgados a los niños son muy
inferiores si se compara con los 3.6 millones de niños y niñas que
laboran en México.
Hay una relación estrecha entre los hogares donde
los padres tienen un menor nivel de escolaridad, y los niños que deben
ir a trabajar.
Las entidades donde hay más menores trabajadores son
Guerrero, Michoacán y Zacatecas, Distrito Federal y Sonora, "en los
estados del sur y centro del país, los menores tienen una mayor
participación en el trabajo económico y doméstico".
Según datos de la UNICEF, en México son 3.6 millones
de menores que trabajan, 4 por ciento recibe menos de un salario mínimo
como pago, 51 por ciento un pago no mayor a dos salarios mínimos, el 45
por ciento de ellos no recibe ninguna prestación y el 35 por ciento de
niñas y niños trabajadores aportan toda o una parte de su salario al
hogar.
El 42 por ciento de las y los niños trabajadores no
asiste a la escuela, lo que equivale a un millón 500 mil menores de
edad.