Salvar la vida de las mujeres propicia el desarrollo económico
Por Guadalupe Cruz Jaimes
(CIMAC).- Invertir en mejorar la salud materna para salvar
la vida de las mujeres, es una decisión que se traduce en beneficios
sociales y económicos para sus familias, y sus comunidades, debido a que
tan sólo el trabajo no remunerado que ellas realizan, representa un
tercio del Producto Interno Bruto (PIB).
Este es uno de los puntos que analizaron 70 mujeres
líderes de América latina y el Caribe, durante la Conferencia Regional
de Mujeres Líderes, que se celebró en Perú, los días 27 y 28 de mayo
pasados, en el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las
Mujeres.
En el encuentro de las líderes de Bolivia, Brasil,
El Salvador, Ecuador, Guatemala, Guyana, Honduras Haití, México,
Paraguay y Perú, el Grupo de Trabajo Regional para la reducción de la
mortalidad materna presentó un documento en el cual aseguran que
salvaguardar la vida de las mujeres, además de ser un derecho permite un
mayor desarrollo económico.
Para lograrlo, señala el documento, es necesario
invertir en acciones efectivas, como la planificación familiar.
Así como la atención calificada para las madres y
sus bebés antes, durante y después del parto, incluyendo la atención
obstétrica de emergencia.
Se deben mejorar los servicios de salud pública
mediante el desarrollo de sistemas de salud sólidos y accesibles.
Otra acción es garantizar los servicios seguros y
oportunos de aborto donde éste es legal. Fortalecer los sistemas
nacionales de salud que atienden a las mujeres.
En los países de América Latina y el Caribe, se les
debe dar prioridad a los servicios para la juventud, a las poblaciones
indígenas, las afrodescendientes y a los grupos rurales, debido a la
situación de desventaja en la que se encuentran estos grupos.
Muestra de ello, es que las complicaciones derivadas
del embarazo y el parto son la principal causa de muerte y discapacidad
en las mujeres jóvenes de la región, y las tasas de embarazo
adolescente son más altas que el promedio mundial.
Cada año, entre 10 y 15 millones de mujeres sufren
enfermedades o discapacidades severas o permanentes debido a
complicaciones ocurridas durante el embarazo o el parto.
Cerca de 20 millones de mujeres tienen abortos en
condiciones de riesgo. América Latina es la región del mundo cuya
proporción de muertes maternas atribuibles al aborto inseguro es más
alta.
Esa realidad está vinculada con que 215 millones de
mujeres que quieren evitar un embarazo no utilizan aún un método
efectivo de anticoncepción.
Ante este escenario, las naciones de América Latina y
el Caribe deben invertir en la promoción y protección de los derechos
humanos de las mujeres y niñas.
Para lograr cubrir las necesidades de esta prioridad
de salud pública, se requiere de una inversión 50 por ciento mayor a la
inversión nacional e internacional actual.