Monedero
Crecer para igualar e igualar para crecer
Carmen R. Ponce Meléndez*
(CIMAC).- Crecer para igualar e igualar para crecer es la
propuesta de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL), un documento con un título que es todo un reto para las mujeres
"La hora de la igualdad. Brechas por cerrar, caminos por abrir",
lanzado en el Trigésimo tercer período de sesiones de la Comisión.
Surge la esperanza de que este organismo rescate su
mejor tradición económica latinoamericanista, con un Estado de
Bienestar. Donde la igualdad no significa simplemente el acceso a las
oportunidades, sino como titularidad de derechos. El solo hecho de nacer
en algún país de la región debería significar que esa persona tiene
derechos a: educación de calidad, a salud en todo el ciclo de vida, a
una pensión digna y a un empleo digno.
Implica la acción responsable y deliberada del
Estado en la definición de políticas públicas orientadas en ese sentido.
El actuar del Estado sobre el Mercado, "dejar hacer y dejar pasar",
aleja a la sociedad del bienestar, acentúa las brechas económicas y
sociales.
Esta propuesta conlleva el desafío de combatir la
discriminación de género. Se reconoce el deterioro del mundo del trabajo
y la segmentación de la protección social.
Para lograrlo se proponen seis acciones básicas: una
política macroeconómica para un desarrollo inclusivo; convergencia
productiva con igualdad; convergencia territorial; más y mejor empleo;
el cierre de las brechas sociales y; el pacto fiscal como clave en el
vínculo entre el Estado y la igualdad.
Un aspecto central es la convergencia productiva con
igualdad. CEPAL propone transformar la estructura productiva a partir
de tres ejes de políticas: el industrial, con énfasis en la innovación;
el tecnológico, centrado en la creación y difusión de conocimiento; y el
apoyo a las pequeñas y medianas empresas (Pyme). En una palabra,
desarrollo económico.
Todo este lenguaje de brechas de igualdad, estado de
bienestar, regulación de mercados, desarrollo interregional (en los
estados del interior del país), está a mil años luz de la política
monetaria y neoliberal que hoy rige al país; de la concepción que se
tiene del Estado y de la carencia absoluta de una política social.
Para las mujeres reducir brechas entre género y en
materia socioeconómica es sinónimo de crecimiento y oportunidades de
igualdad, visto así esta propuesta de CEPAL resulta muy atractiva,
incluyente.
En la necesidad de lograr una convergencia
territorial, resulta que de acuerdo a las cifras del organismo la brecha
salarial entre el Distrito Federal y Chiapas es del 11 por ciento.
Difícilmente se puede estar en desacuerdo en reducir esta brecha y
lograr un desarrollo regional más equilibrado para el país.
Más y mejores empleos puede significar que se
modifique el hecho de que el 19 por ciento de la población ocupada
femenina gane un salario mínimo, que equivale aproximadamente a mil 700
pesos mensuales (promedio aritmético simple de los tres salarios
mínimos). Datos del INEGI, enero 2010.
La brecha o diferencia que existe entre el I y V
decil de ingreso de los hogares en México es de 26 mil pesos anuales,
considerando únicamente ingresos por trabajo subordinado.
Para mayor abundamiento sobre los graves niveles de
desigualdad que tiene el país, resulta que solo 3 millones de personas
ganan más de cinco salarios mínimos al mes, de un total de 29 millones
de personas ocupadas. Una gran concentración del ingreso o brecha
económica de desigualdad.
¿Dónde está el estado de bienestar?.. La economía al
libre juego de las fuerzas del mercado. Es urgente revertir este alto
nivel de desigualdad.
POSDATA:
PARA LAS MUJERES MIGRANTES DE ARIZONA, UN
PENSAMIENTO DE IENGANG.
Para quien migra ya no es el "de dónde eres", sino
"dónde estás".
Las diásporas siempre dejan un rastro de memoria
colectiva, son formaciones socioculturales transnacionales que se
expanden en el tiempo y en el espacio, creando comunidades imaginarias,
cuyos límites borrosos y fluctuantes se construyen sobre vínculos reales
y/o simbólicos, "con una patria original". Siempre dejan un rastro de
MEMORIA COLECTIVA, sobre otro lugar, otro tiempo y crean nuevos mapas
de anhelo y de afecto.
Ramona_melendez@yahoo.com
* Economista especialista en género